| Comunidad de Padres y Hermanos de la Casa "Nuestra Señora de Fátima" |
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Cooperadores y Cooperatrices Parroquiales de Cristo Rey. Dos Institutos religiosos que tienen un mismo fundador y un mismo Carisma. Nuestro Fundador es el P.Francisco de Paula Vallet Arnau. Nuestro Carisma: la renovación espiritual de los adultos especialmente de los varones, por medio de los Ejercicios Espirituales ignacianos y el ministerio de la palabra, orientando toda nuestra actividad al servicio de la vida parroquial.
La comunidad religiosa masculina esta constituida por sacerdotes y hermanos coadjutores que vivimos en fraternidad evangélica, la consagración en castidad, pobreza y obediencia para imitar más de cerca de Jesús y colaborar en la extensión de su Reino. Padres y Hermanos formamos una sola familia y un solo equipo apostólico, y deseamos ser, como la comunidad de los primeros cristianos, “un solo corazón y una sola alma”.
Los sacerdotes son ministros de la Palabra, la Eucaristía y la Reconciliación en favor de los hombres y de sus parroquias. Parten de este Centro de Espiritualidad para anunciar la Palabra de Dios por ciudades y pueblo de Argentina, Uruguay y Estados Unidos de América. Los hermanos coadjutores son colaboradores generosos, sacrificados, humildes y directos de sus hermanos sacerdotes en las variadas tareas complementarias de la evangelización: preparación de ministerios apostólicos, cursos bíblicos, catequesis, cooperación activa en las tandas de Ejercicios, perseverancia de ejercitantes, ministerio de la comunión y actividades varias de organización, servicios y administración. Su misión: ser hermanos, testigos de Cristo hermano. Las hermanas Cooperatrices somos una Congregación religiosa al servicio de una obra apostólica, con un acento particular en la contemplación. Nos ayudamos mutuamente a conseguir la perfección evangélica mediante: La imitación de Jesucristo tal como lo enseñó san Ignacio de Loyola en los Ejercicios Espirituales. La fiel observancia de los votos de castidad, pobreza y obediencia y la vida común. En la realización de los fines y medios, colaboramos con la Congregación de los Cooperadores Parroquiales de Cristo Rey, mediante la oración y la penitencia, así como en las actividades propias de religiosas :disponiendo las Casas de Ejercicios Espirituales para que sean lugares de encuentro con el Señor y ayudando en los retiros; preparando Semanas de Espiritualidad, y Jornadas de Vida Nueva; dando Cursos Bíblicos, Retiros mensuales a mujeres; Acompañamiento espiritual y formación de Damas Auxiliares. Humilde y desapercibidamente a imitación del fervor y celo de María que junto con las mujeres del Evangelio ayudaron a la obra de Cristo y los Apóstoles nosotras misioneras parroquiales, contemplativas en la acción, uniendo las vidas de “Marta y María”, en el silencio del corazón procuramos tener un celo apostólico intenso fruto de la vida interior que nos hace servidoras de Cristo Rey y contando con nuestra pobre y pequeña realidad humana queremos realizar, lo que nuestro fundador deseaba:”Cada casa ha de ser un sagrario en el Corazón de María”. (D138)
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